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Cómo crear una estrategia de diferenciación

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La competencia, ese gran reto al que se enfrentan tanto tiendas online como tiendas físicas. Ya he hablado en muchas ocasiones de lo que es la competencia y de cómo luchar contra ella. Más que entrar en una guerra de precios, lo más recomendable es conseguir diferenciarnos de ella, ya sea por nuestros precios, nuestros envíos, ofertas, etc…

Hasta aquí parece todo muy sencillo, pero lo cierto es que buscar nuestro rasgo diferenciador no es tan fácil, es por eso que esta semana hablaremos sobre las estrategias de diferenciación. Cómo abordarlas, cómo diseñarlas y cómo acabar diferenciándote por encima de tu competencia. ¿Empezamos?

Estrategia de diferenciación: Cómo empezar

Lo primero que tenemos que hacer si queremos diseñar una estrategia de diferenciación, es tener muy claro quienes somos y qué hacemos, ¿qué es lo que nos hace únicos? ¿en qué destacamos por encima de los demás?.

El primer paso, será realizar un pequeño análisis sobre nuestra actividad económica. ¿Cómo es el mercado en el que nos movemos? Esta claro que la “cantidad” de competencia que tengamos, dependerá en gran parte del mercado en el que estemos y del producto que ofrezcamos. Cosas como la ropa, por ejemplo, se encuentran en un amplio mercado masivo, en el que nos encontraremos con grandes gigantes multinacionales que contaran con muchísimos más recursos que nosotros. En ese caso, deberemos encontrar que es aquello que hace especial a nuestro producto o tienda, por encima de los demás.

Puede darse también la situación de que nuestro producto sea algo más exclusivo, con un mercado mucho más pequeño y concreto. En este caso, lo más seguro sea que, a causa del tamaño del mercado, nuestra competencia sea poca o prácticamente inexistente. En este caso, simplemente el echo de ofrecer ese producto, ya es un rasgo diferenciador en si mismo.

Cuanto más genérico es el mercado al que pertenecemos, más incentivos necesitamos para diferenciarnos de nuestra competencia.

Una vez sepamos qué es lo que vendemos, el siguiente paso y saber cómo hacerlo. Este punto está dirigido a aquellos productos más genéricos pertenecientes a amplios mercados. Si nuestro producto por si solo no tiene nada en especial, deberemos hacer que nuestra tienda se especialice en un tipo de producto, de manera, que dentro de ese gran mercado, seamos “expertos” en uno de sus pequeños aspectos. Siguiendo un poco el ejemplo anterior, si vendiésemos ropa, lo más sencillo sería que nos especializáramos en un estilo o tipo de ropa en concreto, ya sea lencería, camisetas o pantalones, por ejemplo, o ropa de estilo gótico.

Definir la estrategia de diferenciación

Una vez tengamos claros los puntos anteriores, será el momento de empezar a diseñar nuestra estrategia de diferenciación en base a ellos. Deberemos resaltar los rasgos característicos y únicos de nuestro producto y atraer al cliente con ellos.

Por ejemplo, en mercados muy saturados, podemos jugar con los margenes de beneficio y los precios. Teniendo muy presente en todo momento cuáles son nuestros costes reales, podemos reducir el precio de nuestros productos, haciendo que nuestro margen de beneficio sea menor. Este tipo de estrategia, conseguirá que nuestros precios sean más atractivos que los de nuestra competencia, por lo tanto, destacaremos por encima de ellos. El truco esta en intentar recuperar el beneficio que perdemos por la bajada de precio, incrementando nuestro volumen de ventas, a la larga, nuestra tienda debería generar más que la competencia gracias a nuestros precios diferenciadores.

Otra de las estrategias más utilizadas, es la de hacer hincapié en la experiencia de la tienda o de la marca, destacando sus años de actividad. Este tipo de estrategias, solo son válidas para tiendas o marcas que llevan mucho tiempo en el mercado.

Existen muchos rasgos diferenciadores que se pueden aprovechar para diseñar estrategias de diferenciación, solo tienes que encontrar el tuyo y tener claro, que estos rasgos tienen que ser reales, es decir, a pesar de que estemos superlativizando su efecto, se basan en echos reales, realmente nuestros precios son más competitivos y realmente llevamos muchos más años en el negocio, igual con el resto de rasgos con los que podamos definirnos.

Como hemos visto, crear una estrategia de diferenciación no es difícil, solo hay que saber encontrar aquello que nos hace especiales e intentar potenciarlo, ya sea una característica de nuestro negocio de por sí (un producto único), o algo en lo que nos hemos estado esforzando por construir (precios más competitivos).

Conocer el mercado en el que nos movemos y nuestra actividad económica a fondo, son los dos primeros pasos que tenemos que dar, que prácticamente nos darán la respuesta por si solos.

Recuerda que la creatividad es muy importante, la manera en que presentes tus rasgos diferenciadores y cómo los des a conocer a los usuarios y clientes potenciales, es muy importante ya que en gran parte, la publicidad es la primera que llama la atención de los posibles clientes.

Desde Kiory nos gustaría saber ¿sueles fijarte en la diferenciación de las diferentes tiendas de cada sector? Dejadnos vuestras respuestas en los comentarios. ^^

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